sábado, 1 de diciembre de 2012

El hombre del tres

No he conocido situación que lo altere o distorsione su extrema gentileza, ya me siento culpable al pedirle alguna ayuda a pesar de que es su trabajo y mi derecho.

No sé cómo hace, pero creo que desde que la gente entra a la biblioteca él ya adivina qué pueden estar necesitando o planea cuál será la mejor forma de ayudarlos en el día o con qué estupenda frase solucionará el problema que estabas teniendo al usar los servicios de la instalación.

No sé cómo se llama, debe ser que otra vez tengo la sensación de querer molestarlo lo menos posible y no oso fijarme en la identificación clavada y atravesada en su chompa.

No se le ve llegar ni retirarse, sólo se le ve existir ahí en el piso tres, en la biblioteca, colaborando. Tampoco se le ve ingerir alimentos o rascarse la piel y todo esto lo hace muy extraño pero también entrañable: el viernes pasé por ahí y él no estaba, entonces experimenté un mini estado de pánico, sentía que en cualquier momento la apocalipsis podía abrir inicio y el hombre del tres no estaría ahí para socorrernos. Probablemente no tiene más poder que sus conocimientos acerca del funcionamiento de nuestra cómica y atrofiada biblioteca, pero de alguna forma él sabría qué hacer y, sobretodo, qué decir.

Si sigo escribiendo siento que lo estoy molestando. Estaré observándolo.

sábado, 24 de noviembre de 2012

No me importa ni un poco

Parecía que las cosas solas confabulaban para jugarme mal y también parecía que yo era su ridículo favorito.

Cuando quieres apartarte: se sabe más de tí que nunca, entonces piensan que así lo quieres.
Cuando quieres perder la comunicación: surge la necesidad de hablar y lo haces, entonces te creen loca y calculadora.
Cuando no quieres verlo: te lo encuentras por todos lados, entonces te cree acosadora y capaz de cualquier cosa.
Cuando ya olvidaste todo y estás en paz: te encuentras redactando despreocupadamente en tu blog personal y te das cuenta de que la fecha del día se presta a interpretaciones equívocas.

He llegado a un feliz lugar en el que ya no inquieta la idea de saber que los demás están pensando cosas de tí que no son ciertas. Ya no es que quieras o no que piensen o digan algo o nada, simplemente dejó de importarte hace mucho. Esto no me amarga, quiero a todos siempre.

Tengo cosas tan importantes y hermosas que hacer que dejó de importarme, no me importa ni un poco.

Noviembre y lo que es mío

Si me limito a narrar lo narrable no puedo eslabonar mis ideas y esto resulta imposible. En estos momentos me limito hasta en la intimidad de mi cabeza cuando me pongo a recordarlo porque pienso que eso es lo que debo hacer pero no me lo creo.

Una ironía
Una burla
Un castigo
El colmo más grande
Un robo
Un atropello

Lo he visto en frente de mí empapado de la belleza de los ángeles.
Algo me hacía sospechar de este Noviembre y algo ya me contaba cómo iba a ser todo, lo quiera yo o no. Ahora me desespero y pido que me devuelvan lo que es mío.
Esta entrada tiene un desorden similar al de mi mente cuando se le ocurre pensar en él y es un desastre.

jueves, 8 de noviembre de 2012

No sabrá

Se veía perfecto con la camisa verde agua.
Ya había calmado mi exaltación por verlo y mi día continuó apacible. Pasó economía, llegó el almuerzo y me encontré con Diego para comer. Más tarde nos sentamos cerca a la cafetería y en la compu de Diego empecé a ver fotos de él, esas ganas de buscarlo son un halago, un tipo de alabamiento, es como un cortejo del cual esa persona nunca se entera.
Empecé a ojear sus fotos con cautela extrema, como si estuviera segura de que iba a aparecer cerca e iba a pillarme y a mí no me iba a quedar salida más inocente que descubrir mi flechazo. Diego no paraba de decirme que me calme y que parecía una loca. Con una de esas fotos extendí mis brazos para mostrársela a Diego y que soportara mis amores. Pasaba esto y mi capacidad para ver hacia los lados me alertó de que él caminaba dos metros lejos de nosotros dirigiéndose al mostrador de la cafetería: LOCURÓN. Todos los movimientos con los que atiné a reaccionar fueron tan rápidos que no recuerdo el orden, sólo recuerdo que dejé de hablar, tapé la compu con tanta fuerza que a la vez cuidé que no se caiga, expulsé vocablos mínimos para que Diego entienda la situación y mis latidos empezaron a regularizarse.
Diego empezó a reirse mucho de todo esto, yo lo seguí y él jamás supo.

martes, 24 de abril de 2012

Nada

Te he visto llorar hoy en la mañana
Cómo despertaste con un laberinto de sensaciones dentro
Cómo tuviste ganas de volar alto a toda velocidad y a la vez de quedarte en cama
Cómo hoy la modorra triplicó su peso y fue monstruosa
Ví cómo te mirabas y confundías
He sentido tus escalofríos por debajo de mi piel y tu corazón saliéndose de mi pecho
He visto cómo te rehusabas, cuán mejor que yo
He visto que no significaba nada, cómo pronto calmo pasó
Ví que era nada, que es nada
Hoy en la mañana te he visto llorar

miércoles, 4 de abril de 2012

Hasta que seamos abuelos y nuestros nietos sean amigos

Podría cambiarme de ropa con Lucas en mi habitación y sería normalón. Tanto así.
Es como un producto diferente de la misma marca.
Es como un Yo pero nacido en otro mes.
Es hombre, es gordo, es otra persona. Es algún Yo mío de por ahí.
Es otro. Somos distintos y mucho, pero a veces es como cuando hablas solo y el aire te entiende, talvez no está de acuerdo pero entiende. Es un compañero que está escrito en mi historia previa a mi confección.
De la vida. De Sao Paulo.
Antes estábamos tan chicos en todo sentido... San Miguel era nuestro; no es la zona más importante o bonita y tampoco la segunda pero era nuestro. Magdalena.
Era genial vivir a cien metros de distancia, todo era fácil. Probablemente no existían problemas que no se solucionaran con tocar el timbre del otro.
Nunca más vamos a volver a tener esa edad ni esa vida y no es que quiera que vuelvan. Todo mi plan está delante de estos sabrosos recuerdos. Delante de mañana.
Lo adoro. Si no está lo extraño y lo espero :)

lunes, 27 de febrero de 2012

Kia Melt

Cayó jueves, entonces fuí a la empresa como siempre y me dirigí de fresa a revisar mi intranet; a la mitad del camino los sorpresivos saltos voladores de Susy y Mai me hicieron ahogar en sorpresa y felicidad, qué hermosas se vieron. Estaban con este postre glaceado de color verde que teñía todo y un globo lindo para mí ysóloparamí. Fue bellamente cortejante y mimoso. Me sobraban abrazos para ellas, se veían como unas hadas madrinas. Entonces llegaron Marko y Jose a estrujarme y llevarme a la sala de capacitación, yo estaba segura de que esa estaba vacía, sólo con Oscar y Juan ahí dentro. Marko abrió la puerta y junto con Jose comenzó a pregonar por doquier que era mi día de cumpleaños mientras caminaban decididos hacia el frente del público: habían cincuenta puntas nuevas y, por lo mismo, desconocidas para mí y yo también para ellos. Yo no entendía nada y era divertido. Estaban oyendo una exposición. Junto con mis amigos eran sesenta personas al ritmo del sonsonete clásico norteamericano. Locurón. Juan y Oscar abrazándome fuertefuerte y celebrando este nuevo uno al costado del ya familiarizado dos en mi edad.
Ya luego vendría la fiesta, el sábado, pero esa tarde fue inolvidable, fue un regalo muy grande, no termino de agradecer.
Y ya.





martes, 31 de enero de 2012

I can see for miles

Rafael es un niño atrapado en un cuerpo hombre de veinticuatro años.
Loco, pero qué sorprendente es. Qué manera de calmar mis demonios y llevarlos literalmente a caminar. A caminar para que respiren y a respirar para tomar aire y seguir charlando, ¿de qué? no sé, ni siquiera importa y qué sorprendente es. Qué saludable es. Pero él no lo sabe y nadie lo sabe y yo tampoco lo sé, si no fuera así ya hubiéramos descubierto el secreto del universo y la novela de la vida tendría el fin y el fin aun no debe llegar porque aun no debe.
Que alguien le de cereal con leche.
Rafael es un niño atrapado en un cuerpo hombre de veinticuatro años. Hasta que cumpla veinticinco.