lunes, 27 de febrero de 2012

Kia Melt

Cayó jueves, entonces fuí a la empresa como siempre y me dirigí de fresa a revisar mi intranet; a la mitad del camino los sorpresivos saltos voladores de Susy y Mai me hicieron ahogar en sorpresa y felicidad, qué hermosas se vieron. Estaban con este postre glaceado de color verde que teñía todo y un globo lindo para mí ysóloparamí. Fue bellamente cortejante y mimoso. Me sobraban abrazos para ellas, se veían como unas hadas madrinas. Entonces llegaron Marko y Jose a estrujarme y llevarme a la sala de capacitación, yo estaba segura de que esa estaba vacía, sólo con Oscar y Juan ahí dentro. Marko abrió la puerta y junto con Jose comenzó a pregonar por doquier que era mi día de cumpleaños mientras caminaban decididos hacia el frente del público: habían cincuenta puntas nuevas y, por lo mismo, desconocidas para mí y yo también para ellos. Yo no entendía nada y era divertido. Estaban oyendo una exposición. Junto con mis amigos eran sesenta personas al ritmo del sonsonete clásico norteamericano. Locurón. Juan y Oscar abrazándome fuertefuerte y celebrando este nuevo uno al costado del ya familiarizado dos en mi edad.
Ya luego vendría la fiesta, el sábado, pero esa tarde fue inolvidable, fue un regalo muy grande, no termino de agradecer.
Y ya.