martes, 24 de abril de 2012

Nada

Te he visto llorar hoy en la mañana
Cómo despertaste con un laberinto de sensaciones dentro
Cómo tuviste ganas de volar alto a toda velocidad y a la vez de quedarte en cama
Cómo hoy la modorra triplicó su peso y fue monstruosa
Ví cómo te mirabas y confundías
He sentido tus escalofríos por debajo de mi piel y tu corazón saliéndose de mi pecho
He visto cómo te rehusabas, cuán mejor que yo
He visto que no significaba nada, cómo pronto calmo pasó
Ví que era nada, que es nada
Hoy en la mañana te he visto llorar

miércoles, 4 de abril de 2012

Hasta que seamos abuelos y nuestros nietos sean amigos

Podría cambiarme de ropa con Lucas en mi habitación y sería normalón. Tanto así.
Es como un producto diferente de la misma marca.
Es como un Yo pero nacido en otro mes.
Es hombre, es gordo, es otra persona. Es algún Yo mío de por ahí.
Es otro. Somos distintos y mucho, pero a veces es como cuando hablas solo y el aire te entiende, talvez no está de acuerdo pero entiende. Es un compañero que está escrito en mi historia previa a mi confección.
De la vida. De Sao Paulo.
Antes estábamos tan chicos en todo sentido... San Miguel era nuestro; no es la zona más importante o bonita y tampoco la segunda pero era nuestro. Magdalena.
Era genial vivir a cien metros de distancia, todo era fácil. Probablemente no existían problemas que no se solucionaran con tocar el timbre del otro.
Nunca más vamos a volver a tener esa edad ni esa vida y no es que quiera que vuelvan. Todo mi plan está delante de estos sabrosos recuerdos. Delante de mañana.
Lo adoro. Si no está lo extraño y lo espero :)